Una final de Champions que promete mucha emoción

Queda muy poco para que se dirima el ganador de la competición de clubs más importante de Europa, pudiendo suponer la final la entronización de Guardiola con un equipo que no sea el Barça, ya que desde que abandonó el banquillo azulgrana no ha vuelto a ganar una Champions League. Enfrente tendrá un rocoso Chelsea que está muy lejos de ser una cenicienta, por lo que los pronósticos para el partido son muy inciertos, como puedes comprobar en este enlace.

Una final que acredita la pujanza de los equipos de la Premier


Pase lo que pase en el partido, lo que es seguro es que será un equipo de la Premier el que se ponga la corona, certificando una primacía inglesa que no podemos calificar de puntual si tenemos en cuenta que hace dos años también hubo final inglesa, en la que además estuvieron involucrados dos equipos distintos a los actuales: Liverpool yTottenham.

El City por fin ha podido traspasar una barrera infranqueable desde la llegada de Guardiola

En aquella ocasión triunfó el Liverpool de Klopp y hay expectación por saber si en esta lo hace el City de Guardiola, un equipo que a lo largo de estos años ha logrado dominar la Premier casi todas las temporadas, pero al que la Champions se le hacía bola ya fuera por unas cosas o por otras, suponiendo hasta la presente edición los cuartos de final una barrera infranqueable.

A la final dejando en la cuneta a rivales de entidad

Sin embargo esta vez cuando llegaron al cruce maldito se deshicieron con solvencia de un Dortmund que no es precisamente una perita en dulce, y en semifinales dieron buena cuenta del PSG, uno de los principales cocos de la competición pese a que no les haya prodigado muchas alegrías precisamente.

Una de las principales fortalezas del City es que sin alistar a ningún jugador megaestelar sí que tiene un ramillete de fantásticos futbolistas, hasta el punto de que casi todas las posiciones están dobladas con jugadores de calidad prácticamente similar. Una profundidad de plantilla que ha sido clave para que los de Guardiola hayan llegado repletos de energía al final de temporada, algo que siempre resulta difícil en los equipos ingleses de trazo fino y banquillo limitado por los calendarios más cargados de partidos, ya que se disputan con ahínco infinidad de copas casi indistinguibles (FA Cup, Football League Cup, Community Shield).

El Chelsea es mucho más que un equipo de portentos físicos

Precisamente la exuberancia física es uno de los rasgos distintivos del Chelsea, el otro contendiente de la final, aunque es mucho más que un equipo rocoso, ya que tiene jugadores muy interesantes como Pulisic y Mason Mount que ya mostraron todo lo que son capaces de hacer en el choque de semifinales contra el Real Madrid.

Por ello, el pronóstico de lo que va a pasar en la final de Lisboa es bastante incierto, pudiéndose aventurar eso sí que será un partido apasionante, disputado y repleto de emoción.

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